A partir del 1° de junio, la tarifa de taxi en la Capital aumentará el 22,58 por ciento. Esto significa que la bajada de bandera pasará de $ 3,10 a 3,80, y la ficha de 0,31 a 0,38 centavos. La suba fue acordada entre los sindicatos y representantes del gobierno porteño ayer, en una audiencia pública realizada en el Teatro Sarmiento.
Si bien todavía resta que se oficialice el aumento, lo que llevará alrededor de 20 días, el subsecretario de Transporte, Eduardo Moreno, confirmó a LA NACION que se aplicará una suba del 22 y no del 29%, como pedían los sindicatos. Este será el séptimo aumento desde 2004, cuando la bajada de bandera pasó de $ 1,28 a $ 1,44.
La decisión provocó opiniones diversas entre los taxistas, muchos de los cuales no están de acuerdo con el aumento. "Mientras más caro sea el servicio, menos clientes vamos a tener", dijo preocupado David Angel Rosemberg, chofer de un taxi, y explicó que después del aumento de noviembre del año pasado comenzó a notarse la merma de clientes.
Jorge Celia, presidente de la Sociedad de Propietarios de Automóviles con Taxímetro y uno de los principales promotores del aumento, negó que la subas anteriores hubieran disminuido la cantidad de clientes. "Trabajo hay de sobra; lo que no tenemos es rentabilidad, y por eso pedimos el aumento", dijo Celia.
La audiencia duró aproximadamente dos horas y fue coordinada por el presidente del Ente Regulador de Servicios Públicos, Carlos Campolongo, quien aprovechó la ocasión para reiterar su opinión sobre el taxi como servicio público. "No se puede considerar público un servicio que no está al alcance del bolsillo de los ciudadanos en general", dijo Campolongo.
También estaban presentes en la audiencia representantes de asociaciones de defensa al consumidor, quienes pidieron que se tuvieran en cuenta los derechos de los usuarios antes de seguir aumentando las tarifas.
Es que en los últimos cinco años la bajada de bandera aumentó más del 100%, por lo que el taxi se convierte en un transporte cada vez más exclusivo.
"Es cierto que los gastos de un taxista aumentan, pero una tarifa más cara sólo va a beneficiar a los sindicatos", se quejó Richard, dueño de dos taxis. "Yo tengo dos choferes a mi cargo y, si sube la ficha, tengo que aumentarles los aportes, por lo que la ganancia nunca llega a mi bolsillo", explicó.
También la gente se manifestó molesta con el aumento. "Yo tomo un taxi a diario de Belgrano a Puerto Madero, y del año pasado a ahora pasó de $ 15 a 18. ¿Habrá otro aumento? ¡Es una locura!", dijo Claudia, que trabaja en una oficina en el microcentro porteño.
"Habrá que caminar más", ironizó Guillermo Drapañoti, quien suele tomar taxis desde Barrio Norte hasta Puerto Madero. "El aumento de las tarifas se siente en el bolsillo del usuario; mi taxi pasó de costar $ 6 a 9 en pocos meses", dijo Drapañoti.
Más reclamosLa audiencia también dio lugar a otros reclamos, entre ellos el que planteó a través de un comunicado el secretario general del Sindicato de Conductores de Taxis de la Capital Federal, José Ibarra. Se trata de un pedido de un nuevo aumento del 10% en la tarifa para octubre próximo.
"Más que aumento, es una actualización de salarios", dijo Ibarra a LA NACION. "Estamos aplicando aumentos que se negociaron hace seis meses, y nuestros sueldos siempre quedan desfasados por la inflación", agregó. Las agrupaciones sindicales aplaudieron esta propuesta. "Si nos dejaran actualizar las tarifas de acuerdo con los cambios mensuales en la economía, la gente no sentiría el impacto de una suba repentina", dijo Ibarra.
Con respecto a esta medida, fuentes del gobierno porteño aseguraron a LA NACION que no habrá tal aumento y que los tiempos de negociación son los que dispone la ley, que determina que todo aumento de tarifa de un servicio público debe ser tratado en una audiencia pública.
"Es cierto que los aumentos se terminan aplicando en un contexto diferente al del momento en que se hizo la evaluación -dijo Moreno-. Pero son los tiempos legales y es la forma correcta de tomar estas decisiones."
Carriles polémicosAdemás, los representantes gremiales aprovecharon para plantear su preocupación por el proyecto instaurar en 10 avenidas de la Capital dos carriles que serán de uso exclusivo para taxis con pasajeros y colectivos que la Legislatura presentó a la Comisión de Tránsito y Transporte el viernes pasado.
"Acá hay que tratar otras cuestiones antes que el tema de las tarifas", indicó Hugo Falchi, uno de los taxistas que hablaron en la audiencia. "El proyecto de la Legislatura sólo nos va a quitar más trabajo", dijo Falchi.
El proyecto fue presentado por el diputado Daniel Amoroso, con el objetivo de disminuir el tránsito en la ciudad. En el Ministerio de Desarrollo Urbano aclararon que no están de acuerdo con la medida de Amoroso y que se están estudiando medidas para mejorar la circulación vehicular, pero que no se aplicará el proyecto de la Legislatura.
Por Sol Amaya
De la Redacción de LA NACION
09.05.0817:36
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